13.10.06

EL CENTRO SOCIAL DE CIRERA


En noviembre del 2000 aparecía el siguiente fragmento en la revista Generación C, avisando que la histórica reivindicación de los vecinos y vecinas de Cirera, por recuperar un equipamiento que en los años sesenta pagaron y construyeron entre todos, estaba a punto de desencallarse por parte del Obispado, que es quien tenía la titularidad del equipamiento.
.(...)queda claro que el Obispado ha logrado el mejor acuerdo que podía alcanzar sin haber hecho ningún esfuerzo por recuperar este equipamiento y sin tener intención de hacerlo, y también queda claro que lo único que pretendían con este equipamiento era especular con él (...) es decir, especular con los intereses de una barriada humilde, que con su esfuerzo y su trabajo hizo posible este equipamiento para cubrir una necesidad a la que no daba respuesta la dictadura que había en ese momento, y en el que la Iglesia quiso ser partícipe de esa función social. (Sergi Morales, “ Con la Iglesia hemos topado”, tema central de la revista Generación C, revista del grupo de jóvenes de la AA.VV de Cirea, noviembre 2000)
Parecía que los más de 8 años de reivindicaciones, luchas, campañas informativas, horas de negociaciones, búsquedas de complicidades... llegaban a buen puerto. Todo apuntaba que lo que el barrio pagó, construyó y gestionó mediante una guardería laboral, pasaría a ser lo que tenía que ser, un equipamiento de barrio, y no un nido de ratas, cerrado, para especulación urbanística del Obispado de Barcelona.
Ilusos de entonces. Han tenido que pasar 6 años para que realmente se vea la luz al final del camino, y poco ha variado desde entonces.
Esta semana, el pleno del ayuntamiento de Mataró aprovaba el acuerdo con el Obispado de Barcelona. Ahora, todo parece que llega a buen puerto, y aquello que construyeron los vecinos del barrio, volverá a ser lo que siempre había tenido que ser: un equipamiento de barrio y de ciudad.


LA HISTORIA DEL CENTRO SOCIAL



En 1959 se formó alrededor de la Iglesia de San José y el Casal de Montserrat un grupo clandestino de seguidores del movimiento parapolítico, cristiano, nacionalista, comarcalista y defensor de las libertades democráticas “Crist Catalunya”. Para este movimiento, una de las cuestiones fundamentales en aquellos momentos era la incorporación al país y la integración de la inmigración procedente de diferentes zonas de España.



Crist Catalunya organizó numerosas actividades y campañas durante los primeros años 60, algunas bajo el nombre de “Centro de Sociología Aplicada”. Entonces surgió la idea de construir una escuela y fundar un centro social en Cirera. Un propietario de terrenos del barrio, Joan Puig, había donado al Ayuntamiento de Mataró una parcela para construir una escuela, pero ésta no fue aceptada por el municipio a causa de las irregularidades urbanísticas que dicho propietario había cometido en su venta de terrenos. La primera acción de los promotores fue convencer a Mossèn Pere Solà, rector de la parroquia de San José, de donde dependía el barrio de Cirera, de la posibilidad de construir una escuela. La actitud de Solà fue positiva, así que el siguiente paso a seguir era contactar con gente de Cirera para hablar del proyecto. Aquí jugó un papel importante un vecino del barrio, Conrad Fortuny.



La primera reunión para hablar de la futura escuela de la que se tiene constancia escrita se celebró el 24 de noviembre de 1962 en casa de Conrad Devesa, donde estaban, además de éste, Alfonso Sánchez, Santos Padilla, Francisco López, Francisco Rubio, Joan Dorda (alcalde de barrio), Salvador Jiménez, José Rebollo, Xavier Manté y Joaquim Montserrat. Se acordó iniciar la formación de un patronato y hacer una encuesta en el barrio para conocer las necesidades reales de construir una escuela. Los resultados de la encuesta fueron contundentes: de los 621 niños en edad escolar, solamente iban al colegio 250, con lo cual había 371 niños sin escolarizar.



El 1 de enero de 1963 se celebró la primera reunión de la Junta Rectora, presidida por Mossèn Pere Solà. Formaban parte de ella Conrad Devesa (vicepresidente), Joaquim Montserrat (secretario), Juan Manuel López(vicesecretario), Pedro Tesoro (tesorero), Joan Masjuan (contador) y Francisco Rubio, Fèlix Feliu y José Rebollo (vocales). Más tarde se incorporaron Lluís Masriera, Antoni Civit, Cinto Mas, Francisco Siles yJiménez Cabrera. En esta primera reunión se acordó mantener una entrevista con el propietario de terrenos Joan Puig para hablar del solar cedido al Ayuntamiento. También se inició una campaña de sensibilización entre la población para así conseguir dinero para poder iniciar las obras.



En mayo de 1963 se firma la escritura por la cual Joan Puig dona a laParroquia de San José un terreno de 700 metros cuadrados situado entre la calle Transversal y la calle Montaña. Es entonces cuando se comienza acolectar dinero para levantar la escuela. Se recurrió a todas las modalidades posibles para ello: donativos en metálico, recogida de botellas de cava, festivales, recolectas en la parroquia, mano de obra gratuita, asesoramientotécnico gratuito (aquí colaboraron el arquitecto Jaume Soler y el aparejador Manuel Salicrú), etc. Así las cosas, las obras comenzaron el 12 de julio de1963.



En la construcción del nuevo equipamiento colaboraron desinteresadamente muchas personas del barrio y de otras zonas de Mataró, con donativos de dinero, pero sobre todo con muchas horas de trabajo en la obra.



Meses antes de la inauguración del centro se iniciaron clases nocturnas en el mismo, organizadas por Francesc Rogés y Pep Riera. Finalmente, el 14 de septiembre de 1964 se inaugura el nuevo parvulario de Cirera. Las maestras del mismo serán Maria Dolors Martí, Maria Dolors Castellví, Roser Calsapeu y Maria Majó. La matrícula costaba 90 pesetas. La inauguración oficial se hizo con una misa y no se invitó a las autoridades de la ciudad, debido a la poca colaboración de las mismas en la construcción de la escuela. Tan solo se invitó al alcalde de barrio, Joan Dorda.



Así las cosas, comenzaba a funcionar un parvulario en el barrio, un lugar donde los niños y niñas del barrio podían recibir una educación antes de incorporarse a la escuela de educación primaria. Y esto gracias al esfuerzo de mucha gente, mayoritariamente gente humilde y trabajadora del barrio (y deotras zonas de la ciudad de Mataró) que dedicó muchas horas en laconstrucción de la escuela.




Inicialmente, el número de alumnos fue de 60, divididos en dos aulas. En julio de 1965 se nombró directora del centro a Maria Majó. Paralelamente se creó el Centro Social de Cirera, con la intención de servir como instrumento de losvecinos para canalizar sus problemas e intentar solucionarlos. El obispado aprobó la creación del Centro Social en junio de 1966, y Lluís Masriera fue su primer presidente. A partir de entonces, sería el Centro Social quien llevaría las riendas del parvulario.



La entrada de Manuel Pozo como maestro en el centro provocó la salida del equipo pedagógico que comenzó tras la inauguración del centro. Pozo era un maestro tradicionalista, que no se mostraba en absoluto de acuerdo con las medidas innovadoras introducidas por Maria Majó y su equipo, que estaban aplicando el llamado “método Montesori”, un método de pedagogía activanada bien visto por los sectores tradicionalistas y conservadores del mundo educativo.



A partir de 1975 se abrió una nueva etapa. Se percibía como el número de niños y niñas menores de 4 años del parvulario se incrementaba, mientras que con los de entre 4 y 6 años ocurría exactamente lo contrario, debido a que las escuelas ordinarias comenzaban a absorberlos. Esto hizo que se tomaran unos nuevos planteamientos desde el órgano directivo del parvulario, controlado por el Centro Social de Cirera, que a su vez estaba formado por personas de la parroquia, el antiguo centro social, padres y madres, y educadores del centro.



En 1976 se iniciaron los trámites para solicitar subvenciones al Ministerio de Trabajo y conseguir así la denominación de “Guardería Laboral”, algo que se consiguió en enero de 1977. Manuel Pozo fue despedido del centro en 1979, después del deterioro que se produjo en las relaciones entre éste y la junta del Centro Social y algunos padres y madres de alumnos. Incluso Pozo denunció a la entidad por no estar asegurado.



En 1981 el parvulario pasó a formar parte del Patronat Municipal d’Escoles Bressol, y así el Centro Social de Cirera dejó de funcionar, una entidad quehabía potenciado en el barrio también la creación del grupo “Oasis” o laBiblioteca de Cirera.



Entre 1980 y 1992 el parvulario funcionó sin interrupción y a pleno rendimiento, y por allí pasaron multitud de niños y niñas de 0 a 4 años que tomaron su primer contacto con el mundo educativo en aquellas aulas y con aquellas educadoras, quienes realizaron una labor encomiable.



Durante el curso 1992-1993 se detectó luminosis en estado avanzado en el edificio del parvulario, cosa que obligó a su cierre. Desde entonces, permanece cerrado. Así las cosas, actualmente nos encontramos con que aquel centro por el que pasaron tantos niños y niñas y que ofreció un servicio tan necesario para el barrio está en una situación de total abandono.



El barrio precisa de equipamientos para su gente, y no se puede permitir que aquel edificio que se construyó con el esfuerzo de tantas y tantas personas quede sin ninguna utilidad. La Asociación de Vecinos de Cirera ha hecho de la recuperación de aquel equipamiento para el barrio un caballo de batalla desde hace ya algunos años, sin que las negociaciones con el Obispado de Barcelona, quien ostenta la titularidad del edificio, hayan llegado aún a una solución definitiva. Deberemos, pues, seguir esperando.

Fragmento de: Miguel Guillen, " La escolarización en Cirera"



3 comentaris:

àngel pagès / j. tati ha dit...

soc veí laboral de Cirera i el felicito per el post mesurat a la justa escala del moviment real...i ara una de complice: apreta fort, el dia 1 donem la campanada, ens ho mereixem d'una punyetera vegada! salut, govern d'esquerres, ecosocialisme, revolta i orgull de ser qui som!

"tati-no logo" Soulbizarre ha dit...

ahir vam aprovar al ple municipal declarar el GUTI FILL PREDILECTE DE PREMIÀ DE MAR, tindrà un carrer, una placa i un acte institucional. Salut!

Tercera edad ha dit...

Hola jorge hacia días que no miraba tu bloc y me ha dado mucha alegría que ya estés del todo con nosotros que cada PAIS hable de lo suyo nosotros tenemos bastante amigos aquí un saludo ENCARNA